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¿Por qué lo hicieron los vecinos?

Las horas corren en el Elizabeth House. La policía local trata de abrir la puerta en uno de los pisos del complejo de apartamentos de Honk Kong frente al paseo marítimo de Causeway Bay.

Lugar en el que desde los pisos más altos se puede ver día a día los yates de los multimillonarios que cambian y desfilan en el Royal Hong Kong Yacht Club. Una armonía y ritmo casi digno de cualquier feng shui; aunque aquel sábado 31 de marzo de 1984, toda esta paz cambió.

Por: José Ángel@poetadelrelato

 

El ruido sacudió la jornada en el edificio, forzando a que desde los pisos más superiores algunos curiosos asomaran sus cuerpos y cabezas por los balcones para identificar de dónde proviene todo ese escándalo.

 

El llamado

Un residente del lugar llamó a los agentes de seguridad tras varios días de aguantar un olor pestilente en su hogar y ver aquella mañana que goteaba sangre desde la «jardinera» vecina ubicada en el balcón.

No demoraron mucho en llegar al lugar y forzar la puerta para que el hedor putrefacto prácticamente les azotara los rostros y diera cuenta de que algo claramente no estaba bien en el lugar.

Los oficiales vieron la jardinera, estaba sellada con cemento. Por lo tanto, algo se estaba tratando de ocultar.

 

El descubrimiento

Llegaron martillos, cinceles y otros artefactos; pero no sirvió de mucho. Los taladros no se hicieron esperar.

Tres horas de arduo trabajo para al fin poder revelar lo que era evidente… Una sábana manchada con sangre envolvía dos cuerpos en un estado muy avanzado de descomposición. Estaban uno encima del otro, con los brazos por la espalda y las manos amarradas con cadenas, las cabezas cubiertas con telas y curiosamente, con los pies descalzos.

Los cuerpos fueron identificados como los hermanos George Chia Soon Seng (27) y Steven Chia Soon Huat (32), ambos de Singapur e hijos de un millonario orfebre.

Los hermanos, según investigaciones posteriores, se encontraban en esas latitudes para resolver una disputa financiera con un grupo indonesio sobre la venta de objetos principalmente de oro en el país donde ocurrió el hecho.

Todo fue suposición… nada claro.

La familia había sido chantajeada para que pagaran cerca de 6 millones de dólares de la época para permitir su liberación. Sólo les entregaron unos ochocientos mil de la divisa norteamericana (en más de un pago), ya que recibieron una cinta grabada, un par de fotos (en las que se incluía un brazo cortado) y obviamente una carta solicitando la suma por el rescate.

Las investigaciones no arrojaron quien vivía o alquilaba ese departamento, tampoco las razones de semejante crimen.

Se estima que se les secuestró el 2 de marzo, una vez que las negociaciones entre ambas partes, fallaron; pero no se pudo llegar a una resolución ni motivación final.

Estuvieron secuestrados hasta mediados de mes (cuando fueron tomadas las fotografías) para posteriormente ser asesinados. Nunca se supo quien fue ni las motivaciones… sólo que ambas personas fueron drogadas antes de ser sepultadas en hormigón.

Sólo alguien que aparentemente perdió la paciencia, tuvo los nervios de acero y la frialdad para intentar ocultar esos dos cuerpos que se volvieron uno de los misterios sin resolver de China.

 

¿Y tú? ¿Sabes lo que hacen tus vecinos?

 

 

 

Imagen: South China Morning Post